Déjale elegir y te elegirá a ti
En el mundo de la educación equina, a menudo se nos enseña a controlar y dirigir a nuestros caballos, a imponer nuestra voluntad sobre la de ellos. Sin embargo, es fundamental recordar que los caballos son seres sensibles con sus propias necesidades y deseos, y que una relación sana y equilibrada con ellos requiere que les demos espacio para ser ellos mismos.
Esto significa, en ocasiones, permitirles que hagan lo que les plazca. Sí, has leído bien: dejarles "salirse con la suya". Puede sonar contraintuitivo, pero ceder de vez en cuando no solo no los malcría, sino que de hecho fortalece el vínculo entre tú y tu caballo.
¿Por qué es importante la libertad para los caballos?
Los caballos son animales de presa por naturaleza, lo que significa que están programados para moverse, explorar y tomar sus propias decisiones. Cuando se les priva de esta libertad, pueden experimentar estrés, ansiedad e incluso problemas de comportamiento.
Permitirles que tengan cierto grado de libertad les permite expresar sus comportamientos naturales y satisfacer sus necesidades básicas. Esto les ayuda a sentirse más felices, seguros y relajados, lo que a su vez mejora su disposición a trabajar contigo y aprender de ti.
¿Cómo darles libertad a nuestros caballos?
Hay muchas maneras de darles libertad a nuestros caballos, desde cosas pequeñas hasta grandes cambios en la forma en que los manejamos. Algunas ideas incluyen:
- Ofrecerles espacio para pastar y explorar: Lo ideal es que los caballos tengan acceso a un prado o paddock donde puedan moverse libremente y pastar a su antojo.
- Permitirles que tomen sus propias decisiones: Cuando sea posible, dale a tu caballo la opción de elegir qué hacer, por ejemplo, si quiere ir a un lado u otro del camino o si quiere entrar o salir del establo.
- Respetar su espacio personal: No te acerques a tu caballo ni lo toques sin su consentimiento. Deja que se acerque a ti cuando se sienta cómodo.
- Ser paciente y comprensivo: No te frustres si tu caballo no siempre hace lo que tú quieres. Recuerda que él está aprendiendo y que necesita tiempo para adaptarse a nuevas situaciones.
La libertad no significa falta de control
Es importante destacar que darles libertad a nuestros caballos no significa que debamos renunciar por completo al control. Todavía necesitamos establecer límites y enseñarles buenos modales. Sin embargo, la forma en que lo hacemos debe basarse en el respeto mutuo y la comprensión, no en la dominación y el castigo.
Al permitirles a nuestros caballos que sean ellos mismos, estamos construyendo una relación más fuerte y duradera basada en la confianza y el entendimiento. Esta relación nos permitirá disfrutar de una experiencia más gratificante tanto para nosotros como para nuestros caballos.
Recuerda: No se trata de malcriar a tu caballo, sino de crear una conexión más profunda y significativa con él. Al darle la libertad que necesita para ser él mismo, le estás demostrando que lo respetas y lo valoras como individuo. Esto se traduce en una relación más feliz, más sana y más duradera para ambos.