Un educador equino: ¿Para qué?

Un educador equino: ¿Para qué?
Brego mirando de reojillo

Muchas personas no acaban de entender qué funciones desempeña un educador equino. Parece que la doma del caballo, y la figura del educador o "domador", termina cuando ha sido "desbravado".

Si ya me puedo subir, su educación ha terminado.

Sin embargo, con los años y las experiencias del caballo, empiezan a surgir "manías", a sacar "caracter", o a "desafiar" al jinete por no querer trabajar. Pues bien, ahí es cuando se ve la necesidad de re-educar al caballo. Pero ¿Y si tuviesemos el suficiente conocimiento como para educar a nuestro caballo antes de tener problemas?

Extrapolemos la situación

Los niños son educados por sus papás y profesores de distinta manera a lo largo del tiempo. A los dos años te enseñan a no pasar la lengua por cualquier tipo de superficie, a los seis te enseñan a cruzar la calle en verde, a los dieciséis te dan una charla muy incómoda de educación sexual y así sucesivamente.

Lo que quiero decir con esto es que, al igual que los niños, los caballos necesitan una educación que evolucione con las situaciones a las que se tienen que enfrentar y que, si no lo hacemos, podemos tener problemas. Tenemos que enseñarles a comportarse en esas situaciones nuevas para que no les resulten peligrosas y no cojan miedos.

Como, por lo general, el mundo de la hípica se centra más en cómo montar y no en cómo enseñar a los caballos. Muchos tutores no saben cómo enseñar o abordar situaciones nuevas con sus caballos; ahí entra la figura del educador equino.

El educador equino puede enseñarnos a enseñar a la vez que re-educa a nuestro caballo. Nos enseña a comprender cómo percibe la realidad un equino. Nos enseña a identificar lo que nuestro animal nos está queriendo trasmitir.

El educador equino es una especie de traductor de idiomas humano-equino.

Como añadido, los educadores ofrecemos una amplia gama de actividades para disfrutar del caballo más allá del deporte. Ayudamos a que tutor y equino encuentren la forma de disfrutar juntos de manera bidireccional. Enseñamos lo que no viene en un libro de galopes.

A mi me ENCANTA ser traductora de caballos